jueves, 1 de enero de 2009

El Resplandor

 


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Son aproximadamente las 3 de la mañana, cuando suenan los timbres en el Parque de Bomberos. Se nos comunica por megafonía que un tren de mercancías con destino a Orduña está ardiendo. Salimos ¡ echando leches! con los tres vehículos habituales para esta clase de intervenciones. Entre los pueblos de Arrigorriaga y Miravalles, divisamos un gran resplandor en la oscuridad de la noche. Ya en el lugar del siniestro, comprobamos que se trata de la máquina del comboy, que arde como si se tratara de una de las fallas Valencianas; actuamos con rapidez desplegando unas escaleras extensibles de aluminio, para salvar los metros de desnivel que nos separan de la vía férrea, ascendemos por ellas y al llegar a la altura del tren, vemos que no se encuentra a nadie en las inmediaciones, cosa que nos asombra, ya que normalmente siempre hay alguien cuando acudimos a un siniestro ( policía, empleados de renfe etc..). extendemos las mangueras, y comenzamos la extinción; cuando el fuego se encuentra controlado,vemos aparecer detrás de un montículo a un grupo de personas ( dos guardia civiles, los maquinistas del tren y gente de lo alrededores ) que acercándose a nosotros, nos comentan que se habían retirado hasta una cierta distancia, porque en el vagón cercano a la máquina, que es la que estaba ardiendo,había mas de una tonelada de TNT ( dinamita ) ¡ Vaya gracia si llega haber estallado.!
Después de recoger todo el material de extinción, cuando se está recogiendo las escaleras extensibles, me percato que los compañeros que están realizando la maniobra, sin darse cuenta van a colisionar con una línea de alta tensión,que apenas es visible debido a la oscuridad; ¡ Parar ! les grito; mientras me lanzo desde unos cuatro metros de distancia, y golpeando la escalera en su parte baja, consigo desplazarla en su base lo suficiente, para que no quede apoyada contra el tendido eléctrico, pero no puedo evitar que al pasar a una cierta distancia de los cables, se produzca un “arco voltaico”.
¡ No puedo respirar... ! ¡ noto como mi cuerpo da botes en el suelo sin que pueda evitarlo... ! ¡ lo único que ven mis ojos, es un Resplandor inmenso de luz que me asusta... ! ¿ será esa luz la que ven, algunas personas que han estado al borde de la Muerte? Todos estos pensamientos pasan por mi mente en décimas de segundo, y estoy convencido, que esto es lo que siente el que muere electrocutado.
¡ Pero...si estoy muerto ! ¿ Porqué mi cuerpo sigue botando en el suelo? ¿ Porqué soy consciente,que no puedo respirar y que sigo sin ver nada ? ¡ Pero lo que es más importante !
¿ Porqué oigo como alguien me llama, gritando mi nombre? ¡ Porque¡¡ Gracias a Dios, sigo VIVO !! Poco a poco recupero la respiración, y empiezo a ver las caras de mis compañeros que me están levantado del suelo; ¡ yo todavía tengo medio cuerpo que no puedo mover.! En esos momentos me acuerdo de los compañeros también afectados por la descarga y veo como a Víctor Abásolo le están practicando la respiración artificial y a Florentino Esteban le atienden de una hemorragia cráneo-encefálica, producida por el impacto contra el suelo al caer.
Durante el traslado que nos hacen en ambulancia , tenemos que realizar la respiración artificial dos veces, al compañero Abasolo, pues va muy mal y es incapaz de respirar por si solo.
Al llegar al Hospital , nos curan de quemaduras de segundo y tercer grado en las manos y en las planta de los pies quedando ingresados en observación hasta el día siguiente. A Víctor Abasolo después de permanecer mas de un mes ingresado le dieron la incapacidad para el trabajo de bombero, por quedarle secuelas que le afectan al sistema cardiaco.

Este es uno de mis primeros accidentes, que me ha dejado alguna cicatriz, y mi primer mes de baja en el trabajo.

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